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¿Por qué la pena de Griñán es de prisión y la de Chaves solo de inhabilitación?

¿Por qué la pena de Griñán es de prisión y la de Chaves solo de inhabilitación?


El Tribunal Supremo, por mayoría de tres a dos magistrados, ha confirmado la condena de seis años de prisión del expresidente de la Junta de Andalucía José Antonio Griñán por un delito de malversación de caudales públicos y de nueve de inhabilitación para su antecesor, el ex presidente andaluz Manuel Chaves, por el caso de los ERE, un sistema de fraude en la concesión de ayudas sociolaborales.

La pena de ambos es sustancialmente diferente: años de inhabilitación para uno y cárcel para el otro.


¿Por qué esa diferencia de condena?

La distinta gravedad de las penas se debe a los delitos por los que ambos expresidentes han sido condenados: solo prevaricación para Chaves y prevaricación y malversación para Griñán.


¿Y por qué el delito es distinto?

La sentencia inicial de la Audiencia de Sevilla consideraba que ambos fueron responsables del sistema de concesión de ayudas sociolaborales públicas que la Junta andaluza concedió entre 2000 y 2009. Sin embargo, los delitos que cometieron no fueron los mismos y la prevaricación que se atribuye a Chaves no está penada con cárcel. El juez sí estima que Griñán fue "plenamente consciente de la palmaria ilegalidad de los actos en los que participó" y del riesgo de que los fondos públicos no se destinaran a su objetivo encomendado.


¿Hay tipos distintos de prevaricación?

El Código Penal distingue entre distintos tipos de prevarición, que en el caso de Chaves sería la cometida por la “autoridad o funcionario público que, a sabiendas de su injusticia, dictare una resolución arbitraria en un asunto administrativo". Una conducta que en el artículo 404 se castiga con inhabilitación especial para empleo o cargo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por tiempo de nueve a quince años.


¿Qué dice la sentencia de Chaves?

Manuel Chaves, presidente de la Junta de Andalucía entre 1990 y 2009, ha sido condenado a nueve años de inhabilitación por un delito continuado de prevaricación porque la sentencia recoge que fue "plenamente consciente de la patente ilegalidad" de los hechos juzgados, "en los que participó". Es decir, conocía la irregularidad del sistema de concesión de ayudas establecido. Los jueces recuerdan que Chaves presidía la Junta de Andalucía cuando se empezaron a articular las primeras ayudas y que la decisión de concederlas no partía de la Consejería de Empleo, sino que "era una decisión política del Gobierno en su conjunto". "Resulta lógico que cualquier variación en el sistema de concesión de estas ayudas, habida cuenta de que afectaba a más de una consejería, tuviera que pasar por la decisión final de su superior jerárquico, es decir, el presidente de la Junta", resalta la sentencia.


¿Y en el caso de Griñán?

En cambio, a José Antonio Griñán (consejero de Economía y Hacienda entre 2004 y 2009 y presiente de la Junta del 2009 a 2013), la Audiencia de Sevilla le condenó a una pena mucho más gravosa: seis años de cárcel por malversación, y otros 15 de inhabilitación por prevaricación. El delito de malversación, si es cometido por autoridad o funcionario público, es castigado con penas de prisión de dos a seis años, inhabilitación especial para cargo o empleo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por tiempo de seis a diez años, según el artículo 432 del Código Penal.

La sentencia asegura que Griñán fue "plenamente consciente de la palmaria ilegalidad de los actos en los que participó" al conceder las subvenciones de los ERE a través de las transferencias de financiación y que, además, asumió "la eventualidad de que los fondos vinculados al programa" fueran "objeto de disposición con fines ajenos al fin público al que estaban destinados".

Por ello, es condenado a seis años y dos días de cárcel por malversación, ya que la sentencia considera que era consciente del riesgo de que los fondos públicos no se destinaran a su objetivo encomendado. También es condenado a quince años y dos días de inhabilitación absoluta porque, al conocer la irregularidad del sistema -dice el Tribunal-, también cometió otro delito de prevaricación.



Fuente: 20 Minutos
 
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